Si eres mi amigo, no me digas que hacer,
hazlo conmigo.
Si eres mi amigo, no apruebes siempre lo que yo hago,
corrígeme si me equivoco.
Si eres mi amigo, no esperes mi pedido de auxilio,
ven conmigo si sabes que te necesito.
Si eres mi amigo, no me engañes si hay un problema,
podré perdonarte tus errores, pero no tus mentiras.
Si eres mi amigo, demuéstralo con hechos,
el título de “amigo” no se compra, ni se alquila, ni se presta, ni se regala. Se lo gana.
viernes, 8 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
esta muy muy bueno
Publicar un comentario en la entrada